Por: Rosina Avila
“No es un chat, es una campaña de odio”: La Mtra. Almendra Negrete advierte que el TEPJF podría legalizar el asedio contra las mujeres si cede ante la defensa de la violencia digital.
Bajo la excusa de que “sí la violenté, pero como fue por whatsapp no me pueden sancionar, es excesivo y según yo es inconstitucional”, la defensa de una funcionaria pública confesa pretende que la Sala Superior borre dos décadas de avances jurídicos. La Mtra. Almendra Negrete rompe el silencio sobre el acoso y asedio que involucró a su círculo íntimo, como Jonathan, y la urgencia de no permitir que la tecnología se convierta en el nuevo fuero de las y los violentadores.
CULIACÁN, SINALOA 13 de marzo del 2026.— México se encuentra ante un abismo jurídico. Lo que comenzó como una denuncia por violencia política de género en Sinaloa, ha escalado a una batalla nacional por la definición de la dignidad en la era digital. La Mtra. Almendra Negrete, abogada formada en el rigor de la Escuela Libre de Derecho, ha lanzado una advertencia que retumba en los pasillos del Tribunal Electoral: confirmar la impugnación de su agresora significaría un retroceso civilizatorio de 20 años.
“Si la Sala Superior acepta que la violencia digital es invisible solo porque ocurre en un mensaje privado, habremos perdido dos décadas de lucha”, afirma Negrete.
El argumento de la contraparte funcionaria de la Secretaría de las Mujeres raya en un cinismo institucional sin precedentes: admite y reconoce haber violentado con su dicho a la Mtra. Negrete ante la prensa nacional, pero exige inmunidad bajo la idea de que el WhatsApp es una zona libre de leyes que al mismo tiempo está protegida por leyes.
El costo de la resistencia: El factor Jonathan
Pero detrás de los expedientes, hay una historia humana que Almendra ha decidido no callar más. El hostigamiento, el acoso y el asedio no fueron solo un intercambio de textos; fue una estrategia de demolición emocional. En un intento por quebrarla, la campaña de odio no se detuvo ante su cargo público ni en ella como mujer, sino que invadió su vida privada, involucrando a personas fundamentales de su entorno, como Jonathan.
Para Almendra, esta es la verdadera cara del #Wollyng: una violencia que se infiltra en lo cotidiano, que asedia sin tregua y que cuenta con que la víctima tendrá demasiado miedo o demasiada vergüenza para denunciar. ¡Prohibido callar!.
Ni mitotero ni tapadera, tampoco cómplice de las ganas de violentar y ofender de ella. Jonathan en un Sinaloa violento, con sus acciones enseñó a Sinaloa que él no es parte de este círculo de agresiones y violencia contra las sinaloenses.
¨Para mí Jonathan es el rostro del valor civil de las juventudes en un Sinaloa que ya no aguanta más violencia. A pesar del asedio que hoy sufre en redes por haber proporcionado las pruebas de la agresión, su postura es inquebrantable. Con su ejemplo, enseñó a todo el Estado que romper el silencio es el primer paso para detener la violencia contra las mujeres. Él eligió no ser cómplice.¨

Deja un comentario

Trending

Descubre más desde PORTAL SINALOA NOTICIAS

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo